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10 consejos útiles para evitar errores en la redacción de contenidos digitales

1.- Claridad, Coherencia y Corrección. El texto debe ser comprensible en la primera lectura, incluso para lectores de distintos ambientes culturales, y cada párrafo debe ser entendible por sí solo y coherente en conjunción con los demás. Además, son imprescindibles la exactitud en los nombres y direcciones, una ortografía sin errores y la utilización de una correcta gramática.

 

2.- Minimalismo en ideas. No deben presentarse demasiados elementos a desarrollar. El texto no debe estar recargado porque sí. Di lo que tengas que decir, sin más. Céntrate en el tema y no te hagas líos.

 

3.- Escribir con precisión. Utilizando palabras que hagan referencia exactamente a lo que queremos decir. Nada de rodeos. Una opción sencilla es preferir siempre los verbos fuertes a las perífrasis verbales.

 

4.- Párrafos y frases sencillas. Cuanto más larga sea una frase, más difícil será de leer. Lo mejor es usar párrafos cortos y espaciados, primando el estilo directo. El uso de listas es un recurso muy útil (en pantalla las frases largas resultan difíciles de leer. Sin embargo, las listas brindan la posibilidad de conectar con enlaces a otros site relacionados).

 

5.- Acercamiento. Si somos empáticos y estamos predispuestos a escuchar, lograremos captar lo que quieren nuestros lectores, y, en consecuencia, anticiparnos a sus necesidades.

 

6.- Actitud constructiva. Piensa qué te gustaría transmitir con lo que redactas y plantea una exposición de soluciones recomendables ante posibles problemas que plantee el tema en cuestión. El lector te lo agradecerá.

 

7.- Busca la reflexión y el análisis particular de quien lee. El uso de “preguntas y respuestas recuentes” (FAQS) puede ser una buena opción para motivar la reflexión.

 

8.- No olvides los antecedentes. En cada párrafo debe quedar claro el antecedente de todo pronombre. No hay sujetos “implícitos”, debe quedar claro a quién nos estamos refiriendo en cada caso.

 

9.- Tener en cuenta lo políticamente correcto. Cuidar el lenguaje y el vocabulario empresarial y social nunca está de más, puesto que es conveniente no herir la sensibilidad de otros grupos de opinión. Puede que no estén de acuerdo con nosotros, pero nos leerán.

 

10.- Autocrítica previa: revisa tus textos antes de lanzarlos y hazlo siembre con espíritu crítico. Examina las palabras dentro del paradigma en el que desarrollas el tema y ten en cuenta que no posees la Verdad absoluta. La humildad es siempre bien recibida por los lectores.

 

¡Tengo que escribir un post! ¿Por dónde empiezo?

¿Conocéis a algún gurú de la comunicación? Yo, casi. Seguro que habéis oído esto antes: “si no estás en Google, no existes”, “lo realmente importante es el contenido, generar contenido y experiencias, si no, no vendes”, “lo que tienes que hacer es un StoryTelling y conectar con la parte emocional”. ¡Uff! ¡Cuánta presión! Luego en el día a día te encuentras con profesionales cualificados, grandes expertos sobre temáticas muy concretas que necesitan “comunicarse” y “escribir para internet” de forma persuasiva, pero que cuando les quitas el Power Point, suele ocurrir que se quedan desnudos y desamparados.

Y es verdad que el contenido es lo esencial, y que la masa crítica es cada vez más crítica y está mejor informada, pero para construir un contenido hay que tener tiempo, y la mayor parte de la veces, ese es nuestro gran problema. Hay quienes cuentan con gabinetes de prensa y asesores en comunicación (aprovecho para hacer mi cuña publicitaria ;)) que les ayudan a modificar sus textos y convertirlos en artículos de opinión. Para todos los demás, los que no podéis permitiros esa ayuda, pero sois emprendedores e inquietos, con ganas de comunicaros y haceros oír, hoy vamos a daros algunos prácticos consejos:

  1. No te vuelvas loco profundizando en datos. De verdad, aburren y no te hacen más interesante ni creíble.
  2. Si los vas a usar porque realmente aportan solidez a tu argumento, por favor, ¡compruébalos! No aportes datos de memoria, tómate unos minutos y asegúrate de que son ciertos y están actualizados.
  3. Busca siempre ejemplos para ilustrar tu mensaje, no des por hecho que tu lector/interlocutor sabe de qué estás hablando. Busca el aspecto más práctico de lo que estás contando y aplícalo.
  4. No te de pereza usar imágenes. ¿Recuerdas lo duro que fue a los 8 años empezar a leer libros que ya no tenían dibujos porque eran “para mayores”?  Y por supuesto, la imagen ha de ser muy buena, no cualquier cosa; ya sabes que una imagen vale más que mil palabras.300514 Reglas para escribir en internet_Imagen interior
  5. Aunque creas que sabes más que nadie, intenta citar a otras personas más listas que tú o que sean líderes de opinión. A veces ocurre que pocos saben realmente de que estás hablando, sobre todo cuando nos ponemos técnicos, y es importante no dejar de parecer alguien cercano y comprensible, vaya, normalito. Citar a un experto muy conocido en esa materia te puede ayudar llegar mejor.
  6. Ya te lo hemos dicho en los puntos anteriores de otras maneras, pero por si acaso, ¡no te hagas el listo! Evita la jerga de tu sector, y por favor, no presumas de spanglish, queda muy hortera y la mayoría no te entiende. Si te esfuerzas un poco, verás que es más fácil decir: sede, grupo de interés, ingresos y encuesta, que decir: headquarters, Stakeholders, revenue o survey. Tu lector te lo agradecerá.
  7. Llegados a este punto, te parecerá una obviedad, pero por favor, usa el corrector de ortografía. Con todas las facilidades que nos brindan hoy los ordenadores y la tecnología, nada puede justificar una errata o el olvido de una tilde.

¿Te interesa aprender truquitos como estos? ¡Genial! Cada semana os iremos contando alguno. ¡Pero no todos! Que si no sabrías tanto como nosotros. ¡Hasta pronto!