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Sin objetivos no hay estrategia

Todos los comportamientos humanos tienen algo en común: un objetivo. Sí, aunque no seamos conscientes, los objetivos están presentes en todos los aspectos de nuestra vida como un destino al que dirigir todos nuestros esfuerzos. Lo mismo ocurre en la Comunicación.

Como ya hablamos en el post ¿Es necesaria una estrategia de comunicación?, los objetivos tienen un papel fundamental en cualquier planificación, ya que sin ellos es imposible llevar a cabo un buen trabajo. Existen dos clases de objetivos:

Objetivos generales: Son términos genéricos sin concretar datos concretos a alcanzar. Por ejemplo, añadir valor y notoriedad, generar información de interés, marca de referencia en un sector, etc.

Objetivos específicos: Detallan datos concretos para lograr los objetivos generales. Por ejemplo, situarse en el Top 10 del sector, incrementar 20% de seguidores, conseguir 40 impactos en medios, etc.

Una vez aclarados los dos tipos de objetivos, estos han de ser:

Claros: Los objetivos han de estar claramente definidos para que los responsables de conseguirlos centren su consecución.

Medibles: Los objetivos deben estar especificados de manera que puedan demostrarse su cumplimiento.

Flexibles: Los objetivos deben acomodarse a cualquier modificación en caso de necesidad.

Realistas: Los objetivos han de ir de la mano de la capacidad y los recursos de la empresa.

Coherentes: Los objetivos han de estar alineados con los valores y principios de la empresa. Nunca han de contradecirse entre ellos. Recuerda, orden más contraorden implican desorden.

Es fundamental tener claros estos conceptos, ya que sin ellos, es imposible elaborar ninguna estrategia. Sería como caminar sin rumbo y a todos nos gusta llegar a la meta. ¿Verdad?

Reflexión sobre un debate que seguí en Linkedin; ¿Qué dice el logotipo de tu Marca?

Hace unos días en la red Linkedin encontré que alguien había iniciado este debate sobre “¿qué dice el logo de tu marca?”.  Decía esto; “…el logo para una marca es sinónimo de identidad, ya que mediante este distintivo será identificada dentro del mercado. Por tal motivo, el color que se utiliza en la creación de un logotipo, el tamaño del texto, la tipografía y la composición de elementos es vital para transmitir aquello con lo que queramos que nuestra marca se asocie, se recuerde y permanezca en la mente del consumidor”.

Después de seguir detenidamente todas las opiniones que se exponían en el debate (54) me dejó muy preocupado que a estas alturas del partido y en un mundo donde la innovación y los grandes cambios en comunicación deben ser la clave hacia un nuevo modelo de paradigma, todavía estemos con teorías pasadas de moda y aferradas al antiguo paradigma. El mundo ha cambiado y, la Comunicación, también.

El consumidor ya no se mueve por inputs de consumismo sino por intereses compartidos de VALORES DE MARCA. Se mueve por experiencias positivas y no por el simple hecho de consumir. ¿Por qué?  Pues porque ha dejado de ser consumidor y los comunicadores estamos frente a personas que el logotipo y las antiguas teorías ni les impactan ni les mueve.

Es por ello que es importante comprender y hablar del Branding, de Responsabilidad Social Corporativa, de Sostenibilidad, de Valores Compartidos, o sea, de PRINCIPIOS, VALORES Y ACTITUDES.  Al hablar de Branding, si encima es social, definimos cómo activar la percepción emocional y corporativa que se posee de la marca; la identidad recoge los aspectos visuales que conforman el todo de la marca, mientras que el logotipo es el elemento que permitirá a la misma ser identificada visualmente del resto de firmas, y nada más.

Al hablar de firmas como Apple, Audi, Coca-Cola y tantas otras, nos llegan a la mente conceptos de conductas y sugerencias. Para mí Coca-Cola es felicidad y eso es algo que se ha construido con el Branding, con las actitudes. La identidad y el logotipo si se desea, pero en sí la palabra “felicidad” me viene a la cabeza al pensar en Coca-Cola.  Si compro no es por el logo, es por el Branding, el cual ha permitido llegar a crear esa identidad de la marca y a mí generarme emociones.  Esto quiere decir que cada uno de esos elementos se complementa y por ello es importante que no se consideren ni como la misma cosa ni como elementos que deben ser atendidos por separado.

Por lo tanto, hoy por hoy y en un futuro próximo, el logotipo por sí solo comienza a ser muy superfluo, una grafía impresa sobre una superficie. Otra cosa es la marca y otra más, que esta sea significativa para la sociedad.

Las marcas y las ONG juntas para “vender” más

Creo que ha llegado el momento de que el tejido empresarial y las ONG inicien un diálogo profundo para generar una nueva conciencia corporativa haciendo que las empresas y sus marcas fomenten sus Valores hacia la Reputación de manera que juntas creen las condiciones ideales para generar conjuntamente innovación y procesos de co-creación para actuar con la involucración comprometida con su entorno.

Personalmente, no creo que estemos en una época de cambios sino en un cambio de época que afecta a la forma de trabajar y comunicar de las marcas acercándose a sus consumidores a través de políticas de responsabilidad social, comprometidas con sus empleados, el medio ambiente y los problemas sociales. Es evidente, cada vez más, que significar algo positivo y socialmente responsable es un valor claro y con impacto directo en la línea de flotación del negocio y la imagen de la empresa.

Las empresas pueden y deberían comenzar a actuar de forma transversal con sus departamentos de Sostenibilidad y estos a su vez conjuntamente con los departamentos de Marketing para sistematizar su responsabilidad y haciendo partícipes a las personas de su entorno. Las ONG tienen un bagaje, experiencia y conocimientos muy aprovechables e interesantes para que el empresariado honesto pueda actuar de una forma seria, rigurosa y eficiente en transformar los entornos de forma sostenible.

Aparte de las empresas y las ONG pienso también que la regeneración de las Administraciones es inapelable y que deben encontrar su nuevo rol social.  No quiero que se me entienda que utilizo aquel viejo tópico dogmático que dice “…ahora toca devolver a la sociedad aquello que la sociedad les dio; los beneficios”, pero pienso, por profesión, que en este momento ya no se puede trabajar con las empresas y sus responsabilidades sin contar con que el mundo ya ha comenzado la carrera hacia una situación sosteniblemente equitativa y que una de las realidades incuestionables para conseguir esta equidad es pensar que hoy por hoy las ONG llevan un buen trecho de ventaja y como consecuencia son ellas quienes más conocen las necesidades, las causas, los métodos, las ubicaciones y la operatividad, por lo tanto, pienso que ya no se trata simplemente de cooperar o colaborar sino de unir criterios para trazar objetivos y co-crear estrategias comunes para actuar socialmente y culturalmente de forma eficiente sobre causas muy concretas. Además, si se hace con rigor, criterio y una conducta transversal, las empresas pueden seguir ganando dinero, pues forma parte de su sostenibilidad, y las ONG pueden aportar su conocimiento, también remunerado, para que su trabajo tenga sentido y realmente sea profundo.

Aquí se abre un amplio camino indispensable de entendimiento y trabajo conjunto y compartido para avanzar en el desarrollo Sostenible de la Sociedad y del Planeta dando pie a que las marcas formen parte de este Valor Compartido.

El “simple” esquema de la comunicación

Si lo pensamos bien, comunicarse no debería ser tan difícil. Veamos, alguien tiene una idea que quiere transmitir, la codifica en palabras para componer frases y emite esas frases a través de la voz. El que tiene enfrente, el receptor del mensaje, recibe las frases, las descodifica y ¡zas!, se le tiene que formar una idea que debe coincidir con la que trataba de expresar el emisor.

Sencillo, ¿no? Pues no. Esto, generalmente, no ocurre así y, para ser sinceros, gracias a ello muchos de nosotros tenemos una herramienta con la que ganarnos la vida.

Lo cierto es que en cada uno de estos pasos, tan sencillos aparentemente, intervienen miles de condicionantes tanto físicos como psicológicos que modifican la interpretación de los mensajes.

esquema_comunicacion

Para mí, y aunque parezca un poco exagerado, esto quiere decir que “comunicar” no existe, lo que existe “comunicar-se es decir, estar permanentemente alerta para intentar captar los detalles interpretativos de nuestra audiencia y así poder ir puliendo el mensaje hasta lograr que la bombilla del receptor sea de un color lo más parecido posible a la nuestra.

Cierto que esto no es el gran descubrimiento de nuestro siglo pero entonces, ¿por qué cuando pregunto en mis clases qué creen que van a aprender, me contestan al unísono, a comunicar, como si ellos fueran los únicos protagonistas de la comunicación?

O, ¿por qué vemos tantos anuncios y spots televisivos cuya “puesta en escena”, por así llamarlo, no tienen en cuenta las realidades sociales del momento en que se emiten?

O, ¿por qué encontramos tantos líderes políticos incapaces de conectar con su audiencia?

Este es el secreto de los grandes vendedores, que durante los 30 0 40 minutos que dura su oportunidad de venta, están tan pendientes de las reacciones de su cliente como de su propio discurso. No llega unicamente para soltar su argumento aunque este haya sido construido con el mejor de los criterios, sino que entiende que en el minuto uno no va a ser entendido pero en el minuto cuarenta, mediante un proceso de aprendizaje, tiene que haber logrado una comunicación casi perfecta.

Porque a todos nos gusta sentir que los demás nos entienden, ¿o no?

¡Tengo que escribir un post! ¿Por dónde empiezo?

¿Conocéis a algún gurú de la comunicación? Yo, casi. Seguro que habéis oído esto antes: “si no estás en Google, no existes”, “lo realmente importante es el contenido, generar contenido y experiencias, si no, no vendes”, “lo que tienes que hacer es un StoryTelling y conectar con la parte emocional”. ¡Uff! ¡Cuánta presión! Luego en el día a día te encuentras con profesionales cualificados, grandes expertos sobre temáticas muy concretas que necesitan “comunicarse” y “escribir para internet” de forma persuasiva, pero que cuando les quitas el Power Point, suele ocurrir que se quedan desnudos y desamparados.

Y es verdad que el contenido es lo esencial, y que la masa crítica es cada vez más crítica y está mejor informada, pero para construir un contenido hay que tener tiempo, y la mayor parte de la veces, ese es nuestro gran problema. Hay quienes cuentan con gabinetes de prensa y asesores en comunicación (aprovecho para hacer mi cuña publicitaria ;)) que les ayudan a modificar sus textos y convertirlos en artículos de opinión. Para todos los demás, los que no podéis permitiros esa ayuda, pero sois emprendedores e inquietos, con ganas de comunicaros y haceros oír, hoy vamos a daros algunos prácticos consejos:

  1. No te vuelvas loco profundizando en datos. De verdad, aburren y no te hacen más interesante ni creíble.
  2. Si los vas a usar porque realmente aportan solidez a tu argumento, por favor, ¡compruébalos! No aportes datos de memoria, tómate unos minutos y asegúrate de que son ciertos y están actualizados.
  3. Busca siempre ejemplos para ilustrar tu mensaje, no des por hecho que tu lector/interlocutor sabe de qué estás hablando. Busca el aspecto más práctico de lo que estás contando y aplícalo.
  4. No te de pereza usar imágenes. ¿Recuerdas lo duro que fue a los 8 años empezar a leer libros que ya no tenían dibujos porque eran “para mayores”?  Y por supuesto, la imagen ha de ser muy buena, no cualquier cosa; ya sabes que una imagen vale más que mil palabras.300514 Reglas para escribir en internet_Imagen interior
  5. Aunque creas que sabes más que nadie, intenta citar a otras personas más listas que tú o que sean líderes de opinión. A veces ocurre que pocos saben realmente de que estás hablando, sobre todo cuando nos ponemos técnicos, y es importante no dejar de parecer alguien cercano y comprensible, vaya, normalito. Citar a un experto muy conocido en esa materia te puede ayudar llegar mejor.
  6. Ya te lo hemos dicho en los puntos anteriores de otras maneras, pero por si acaso, ¡no te hagas el listo! Evita la jerga de tu sector, y por favor, no presumas de spanglish, queda muy hortera y la mayoría no te entiende. Si te esfuerzas un poco, verás que es más fácil decir: sede, grupo de interés, ingresos y encuesta, que decir: headquarters, Stakeholders, revenue o survey. Tu lector te lo agradecerá.
  7. Llegados a este punto, te parecerá una obviedad, pero por favor, usa el corrector de ortografía. Con todas las facilidades que nos brindan hoy los ordenadores y la tecnología, nada puede justificar una errata o el olvido de una tilde.

¿Te interesa aprender truquitos como estos? ¡Genial! Cada semana os iremos contando alguno. ¡Pero no todos! Que si no sabrías tanto como nosotros. ¡Hasta pronto!