El “simple” esquema de la comunicación

Si lo pensamos bien, comunicarse no debería ser tan difícil. Veamos, alguien tiene una idea que quiere transmitir, la codifica en palabras para componer frases y emite esas frases a través de la voz. El que tiene enfrente, el receptor del mensaje, recibe las frases, las descodifica y ¡zas!, se le tiene que formar una idea que debe coincidir con la que trataba de expresar el emisor.

Sencillo, ¿no? Pues no. Esto, generalmente, no ocurre así y, para ser sinceros, gracias a ello muchos de nosotros tenemos una herramienta con la que ganarnos la vida.

Lo cierto es que en cada uno de estos pasos, tan sencillos aparentemente, intervienen miles de condicionantes tanto físicos como psicológicos que modifican la interpretación de los mensajes.

esquema_comunicacion

Para mí, y aunque parezca un poco exagerado, esto quiere decir que “comunicar” no existe, lo que existe “comunicar-se es decir, estar permanentemente alerta para intentar captar los detalles interpretativos de nuestra audiencia y así poder ir puliendo el mensaje hasta lograr que la bombilla del receptor sea de un color lo más parecido posible a la nuestra.

Cierto que esto no es el gran descubrimiento de nuestro siglo pero entonces, ¿por qué cuando pregunto en mis clases qué creen que van a aprender, me contestan al unísono, a comunicar, como si ellos fueran los únicos protagonistas de la comunicación?

O, ¿por qué vemos tantos anuncios y spots televisivos cuya “puesta en escena”, por así llamarlo, no tienen en cuenta las realidades sociales del momento en que se emiten?

O, ¿por qué encontramos tantos líderes políticos incapaces de conectar con su audiencia?

Este es el secreto de los grandes vendedores, que durante los 30 0 40 minutos que dura su oportunidad de venta, están tan pendientes de las reacciones de su cliente como de su propio discurso. No llega unicamente para soltar su argumento aunque este haya sido construido con el mejor de los criterios, sino que entiende que en el minuto uno no va a ser entendido pero en el minuto cuarenta, mediante un proceso de aprendizaje, tiene que haber logrado una comunicación casi perfecta.

Porque a todos nos gusta sentir que los demás nos entienden, ¿o no?

¡Tengo que escribir un post! ¿Por dónde empiezo?

¿Conocéis a algún gurú de la comunicación? Yo, casi. Seguro que habéis oído esto antes: “si no estás en Google, no existes”, “lo realmente importante es el contenido, generar contenido y experiencias, si no, no vendes”, “lo que tienes que hacer es un StoryTelling y conectar con la parte emocional”. ¡Uff! ¡Cuánta presión! Luego en el día a día te encuentras con profesionales cualificados, grandes expertos sobre temáticas muy concretas que necesitan “comunicarse” y “escribir para internet” de forma persuasiva, pero que cuando les quitas el Power Point, suele ocurrir que se quedan desnudos y desamparados.

Y es verdad que el contenido es lo esencial, y que la masa crítica es cada vez más crítica y está mejor informada, pero para construir un contenido hay que tener tiempo, y la mayor parte de la veces, ese es nuestro gran problema. Hay quienes cuentan con gabinetes de prensa y asesores en comunicación (aprovecho para hacer mi cuña publicitaria ;)) que les ayudan a modificar sus textos y convertirlos en artículos de opinión. Para todos los demás, los que no podéis permitiros esa ayuda, pero sois emprendedores e inquietos, con ganas de comunicaros y haceros oír, hoy vamos a daros algunos prácticos consejos:

  1. No te vuelvas loco profundizando en datos. De verdad, aburren y no te hacen más interesante ni creíble.
  2. Si los vas a usar porque realmente aportan solidez a tu argumento, por favor, ¡compruébalos! No aportes datos de memoria, tómate unos minutos y asegúrate de que son ciertos y están actualizados.
  3. Busca siempre ejemplos para ilustrar tu mensaje, no des por hecho que tu lector/interlocutor sabe de qué estás hablando. Busca el aspecto más práctico de lo que estás contando y aplícalo.
  4. No te de pereza usar imágenes. ¿Recuerdas lo duro que fue a los 8 años empezar a leer libros que ya no tenían dibujos porque eran “para mayores”?  Y por supuesto, la imagen ha de ser muy buena, no cualquier cosa; ya sabes que una imagen vale más que mil palabras.300514 Reglas para escribir en internet_Imagen interior
  5. Aunque creas que sabes más que nadie, intenta citar a otras personas más listas que tú o que sean líderes de opinión. A veces ocurre que pocos saben realmente de que estás hablando, sobre todo cuando nos ponemos técnicos, y es importante no dejar de parecer alguien cercano y comprensible, vaya, normalito. Citar a un experto muy conocido en esa materia te puede ayudar llegar mejor.
  6. Ya te lo hemos dicho en los puntos anteriores de otras maneras, pero por si acaso, ¡no te hagas el listo! Evita la jerga de tu sector, y por favor, no presumas de spanglish, queda muy hortera y la mayoría no te entiende. Si te esfuerzas un poco, verás que es más fácil decir: sede, grupo de interés, ingresos y encuesta, que decir: headquarters, Stakeholders, revenue o survey. Tu lector te lo agradecerá.
  7. Llegados a este punto, te parecerá una obviedad, pero por favor, usa el corrector de ortografía. Con todas las facilidades que nos brindan hoy los ordenadores y la tecnología, nada puede justificar una errata o el olvido de una tilde.

¿Te interesa aprender truquitos como estos? ¡Genial! Cada semana os iremos contando alguno. ¡Pero no todos! Que si no sabrías tanto como nosotros. ¡Hasta pronto!

¿Es necesaria una estrategia de comunicación?

Estrenamos blog respondiendo a una de las preguntas que seguro has hecho o te han hecho en alguna ocasión: ¿es realmente necesaria una estrategia de comunicación? A esta cuestión le siguen otras como ¿pero esto para qué sirve?, ¿cuánto gano yo con esto?

A las dos primeras dudas nosotros respondemos de la siguiente manera: “Una estrategia de comunicación es necesaria siempre y cuando tengas algo que comunicar y quieras que tu mensaje llegue a tus clientes para que estos elijan tu marca sobre las demás”. Pero para que esto ocurra, es decir, para destacar sobre la competencia has de tener respuesta a las cuestiones básicas de comunicación. Unas preguntas que, a pesar de ser el ABC de la comunicación y por muy simples que parezcan en un principio, no siempre son sencillas de contestar:

¿Qué quieres comunicar?

Antes de poner en marcha una estrategia de comunicación, es necesario definir claramente qué se desea comunicar. Para ello, es aconsejable que la compañía adopte la visión del cliente, solo de esta manera conseguirás transmitir un mensaje verosímil y objetivo.

 ¿Dónde quieres llegar con tu mensaje? / ¿Cuáles son tus objetivos?

Un papel fundamental juegan los objetivos, son la meta del trabajo realizado y su consecución son los que determinan el éxito de la estrategia. Existen dos tipos de objetivos (generales y específicos) y todos cuentan con características comunes, de las que hablaremos en próximas entradas del blog.

 ¿A quién quieres dirigir tu mensaje?

Definir la audiencia (target) a quien va dirigido la comunicación de tu compañía es básico para continuar con la estrategia de comunicación. Para ello, hay que realizar un perfil claro de tu público (sexo, edad, grupo social, nivel económico, nivel educativo, idioma, patrones de conducta, aficiones, etc.).

 ¿Dónde y cómo lo vas a comunicar?

Una vez analizada la audiencia, toca seleccionar los medios apropiados y su frecuencia de comunicación. ¿Prensa, radio, televisión, redes sociales o soportes exteriores? Todos son apropiados según el momento y la información que quieras transmitir, eso sí, siempre adaptando el mensaje a cada medio y elaborando un calendario para que tu compañía esté presente durante todo el tiempo que dure la campaña.

No nos olvidamos de la elaboración de informes, ya que estos serán los que tienen la respuesta a la tercera cuestión que planteábamos al comienzo de este post: ¿cuánto ganas con una estrategia de comunicación? “Una buena estrategia de comunicación te hace ganar reputación y distinción y, por consiguiente, un aumento de clientes que consuman tus productos”.

Con todo esto, se puede decir que, tanto si eres una empresa grande o pequeña, si tienes algo que comunicar, entonces  es necesaria una estrategia de comunicación. ¿Qué opinas?